{"id":13144,"date":"2016-12-05T17:23:19","date_gmt":"2016-12-05T17:23:19","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologiasocial.com.ar\/escuela\/juego-y-deporte\/"},"modified":"2022-03-25T11:50:44","modified_gmt":"2022-03-25T14:50:44","slug":"juego-y-deporte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologiasocial.com.ar\/wp2\/juego-y-deporte\/","title":{"rendered":"Juego y Deporte"},"content":{"rendered":"<p><em>Enrique Pichon Rivi\u00e8re<\/em><\/p>\n<p>Comenzamos hoy con la entrega del material prometido. De ellas emergen con clara fluidez, todas las consideraciones que al respecto del cuestionario elevado nos ha formulado el Dr. Enrique Pichon Rivi\u00e8re. A su pedido expreso aclaramos que nuestro entrevistado aborda la cuesti\u00f3n afirmado en las investigaciones personales realizadas por \u00e9l en este campo, a lo que debe sumarse la consulta de estos autores: Freud, G. H. Mead, Buytendijk, y Huizinga.<\/p>\n<p>-Entiendo -nos responde el Dr. Pichon Rivi\u00e8re-, que antes de hablar de deporte, debemos enfocar otro tema: el juego. En general, en su estructura y en su funci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>-De acuerdo, definamos entonces el \u00abjuego\u00bb.<\/em><br \/>\n-Podemos afirmar que el juego es tan viejo como la cultura, por la sencilla raz\u00f3n que presupone una sociedad humana. Los animales, por otro lado, no han esperado que el hombre les ense\u00f1ara a jugar. Parece ser que la civilizaci\u00f3n no ha a\u00f1adido ninguna caracter\u00edstica escencial a la funci\u00f3n del juego y a su significaci\u00f3n m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p><em>-\u00bfQu\u00e9 funci\u00f3n le adjudica usted al juego en el mundo animal?<\/em><br \/>\n-Decididamente, el juego es algo m\u00e1s que un fen\u00f3meno meramente fisiol\u00f3gico, ya que tiene siempre un significado social. En el juego, entra en juego algo que rebasa el instinto de conservaci\u00f3n y que le da un sentido de ocupaci\u00f3n vital. Hay dos aspectos fundamentales que caracterizan al juego: es una lucha por algo o una representaci\u00f3n de algo.<\/p>\n<p><em>-Bien, denos entonces la definici\u00f3n concreta.<\/em><br \/>\n-Advierta que la exposici\u00f3n previa nos ha allanado el camino hacia la definici\u00f3n. El juego es una ocupaci\u00f3n libre, aunque se desarrolla dentro de l\u00edmites de tiempo y espacios determinadas por reglas absolutamente obligatorias. Reglas que deben ser, a la vez, libremente aceptadas. Esta acci\u00f3n tiene su fin en s\u00ed misma y va acompa\u00f1ada de un sentimiento de tensi\u00f3n y alegr\u00eda. Adem\u00e1s y esto es importante, en el juego se tiene la conciencia de ser de otro modo que en la vida corriente.<\/p>\n<p><em>-\u00bfPuede decirse que esta definici\u00f3n comprende lo que denominamos juego, o sea juegos de fuerza, de habilidad, de c\u00e1lculo, de azar, de exhibiciones y representaciones?<\/em><br \/>\n-Efectivamente. Ahora bien, para aclarar conceptos que no he querido sobrevalorar las funciones del juego en el \u00e1mbito de la vida cultural. Una determinada cultura, lleva inclu\u00eddas ciertas caracter\u00edsticas que configuran los juegos. Es decir, que algunos aspectos de la cultura pueden surgir primero en forma de juego. En una palabra: que la cultura, en principio, se juega. Otra conexi\u00f3n entre cultura y el juego, habr\u00e1 de buscarse en los niveles m\u00e1s elevados del juego social, en los que se nos presenta como actuaci\u00f3n ordenada de un grupo o de una comunidad; o de dos grupos que se enfrentar\u00e1n.<\/p>\n<p><em>-\u00bfEn qu\u00e9 medida el juego individual repercute en el plan cultural?<\/em><br \/>\n-Cuando un individuo juega, para s\u00ed solo, en muy limitada medida es fecundo para la cultura. Ya manifest\u00e9, anteriormente, que todos los matices que definen al juego: el jugar juntos, el luchar, el presentar y exhibir, el retar y fanfarronear, con todas sus reglas limitadoras, se dan tambi\u00e9n en la vida animal. De modo que la competici\u00f3n y la exhibici\u00f3n adquiren ciertas modalidades de la cultura correspondiente.<\/p>\n<p><em>-Usted habl\u00f3 de tensi\u00f3n en el juego, \u00bfqu\u00e9 quiso significar?<\/em><br \/>\n-En el juego hay tensi\u00f3n e incertidumbre. F\u00edjese usted que permanentemente se plantea una pregunta: \u00bfsaldr\u00e1 o no saldr\u00e1 el juego? Hasta cuando una persona se entretiene con solitarios, palabras cruzadas o rompecabezas, se realiza esta condici\u00f3n. Pero en el juego efectuado entre rivales en puja, este tipo de tensi\u00f3n o incertidumbre por el resultado, se agudiza hasta un grado m\u00e1ximo aunque luego viene una distensi\u00f3n. Esto de salir ganancioso o vencedores, puede llegar a amenazar seriamente la condici\u00f3n o ligereza del juego mismo.<\/p>\n<p><em>-Creo que en este momento debo preguntarle si influye la presencia o no presencia del espectador en el juego.<\/em><br \/>\n-Esto es muy importante, sin duda. En los juegos llamados de azar, esa tensi\u00f3n de que habl\u00e1bamos s\u00f3lo en peque\u00f1a medida se comunica al espectador. Tiene usted el ejemplo de los juegos de dados, que deben considerarse como est\u00e9riles para la cultura porque no aportan ninguna riqueza al esp\u00edritu ni a la vida. Pero cuando en un juego la porf\u00eda exige cierta destreza o habilidad, y fuerza, tanto mayor es la tensi\u00f3n que embarga a los espectadores. El mismo juego del ajedrez arrebata a los circunstantes. Convengamos finalmente en que los valores f\u00edsicos, morales o espirituales, pueden elevar al juego a un plano determinado de cultura, pero cuanto m\u00e1s adecuado sea el juego para intensificar la vida del individuo o del grupo, primordialmente del grupo, tanto m\u00e1s se elevar\u00e1 en ese plano.<\/p>\n<p><em>-\u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 en juego cuando jugamos?<\/em><br \/>\n-Usted ha dado con una frase que condensa la esencia del juego: en el juego algo est\u00e1 en juego. Pero ese algo suele confundirse. No se trata del resultado material del juego, como podr\u00eda ser la ubicaci\u00f3n de la pelota en el arco o en un cesto. Lo ideal es que el juego salga bien, que resulte. Ese salir bien, proporciona una satisfacci\u00f3n especial al jugador y al espectador. Y con la presencia de espectadores ese sentimiento agradable aumenta. Quien resuelve un solitario, por ejemplo, se alegra en mayor dosis si alguien lo mira. De lo que resulta esnecial para el jugador, poder vanagloriarse ante otros de que su juego haya resultado bien. De all\u00ed que el concepto de ganar guarda una relaci\u00f3n \u00edntima con el juego.<\/p>\n<p><em>-Pero, \u00bfqu\u00e9 quiere decir ganar? \u00bfQu\u00e9 es lo que se gana?<\/em><br \/>\n-Ganar es mostrarse tras el desenlace de un juego, superior a otro. Pero como ese tipo de superioridad tiende a convertirse en otra superioridad de car\u00e1cter general, conclu\u00edmos en otra afirmaci\u00f3n: m\u00e1s que ganar el juego, se ha ganado honor y prestigio. Honor y prestigio que benefician no s\u00f3lo al vencedor sino al grupo al cual \u00e9ste pertenece. Y estamos ante un concepto de trascendental importancia: el \u00e9xito logrado en el juego, se puede transmitir en alto grado del individuo al grupo. A tal punto es as\u00ed, que sobre la exigencia primaria de doblegar al contrincante, surge otra, que es la de si en verdad ha aumentado con la victoria el poder del individuo y del grupo que \u00e9l representa.<\/p>\n<p><em>-Sintetizando, doctor, que el juego es una actividad libre, separada y reglamentada.<\/em><br \/>\n-Claro que lo es. Libre, porque no puede obligarse a un jugador sin que el juego pierda su naturaleza; separada, porque est\u00e1 circunscripta a l\u00edmites determinados con anticipaci\u00f3n y reglamentada porque est\u00e1 sometida a convenciones que instauran moment\u00e1neamente una legislaci\u00f3n apropiada.<\/p>\n<p><em>-Separemos ahora, entonces, \u00abjuego\u00bb de \u00abdeporte\u00bb.<\/em><br \/>\n-Creo que ya lo hemos hecho, aunque puede redondearse en este esquema: el juego puede ser de competici\u00f3n, de suerte, de simulacro, y de v\u00e9rtigo. En la primera calificaci\u00f3n entran el atletismo, la lucha, el boxeo, el f\u00fatbol, el ajedrez, etc\u00e9tera; en la segunda, los juegos infantiles de sortear, la ruleta, las apuestas, la loter\u00eda, etc\u00e9tera; en la tercera, las imitaciones, las m\u00e1scaras, los disfraces y, en forma general, el teatro; finalmente el columpio, el alpinismo, el tiovivo, el esqu\u00ed, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p><em>-Este cuadro nos acerca, doctor, a uno de los temas propuestos, el f\u00fatbol.<\/em><br \/>\n-Penetremos en \u00e9l, como le promet\u00ed. En nuestro pa\u00eds el f\u00fatbol llamado el m\u00e1s popular de los deportes, merece una atenci\u00f3n que nunca se le ha dispensado y desde un \u00e1ngulo que resultar\u00e1 extra\u00f1o a muchos. Si la pr\u00e1ctica del deporte se emprende con espontaneidad para darle al deporte una orientaci\u00f3n cabal, es indispensable hacer un estudio socio-psicol\u00f3gico del mismo. Porque el deporte no es solamente importante para la formaci\u00f3n de la juventud, sin que se haya convertido en un medio com\u00fan de existencia capaz de ejercer una influencia decisiva sobre las apreciaciones que se hacen en el conjunto de las relaciones humanas. El f\u00fatbol, obvio es decirlo, no tiene s\u00f3lo trascendencia a su vez para los cientos de miles de cultores con que cuenta entre nosotros, sino para otro n\u00famero mucho mayor de espectadores y aficionados que est\u00e1n concentrados en su derredor. Ya nos ocuparemos del f\u00fatbol, cosa que har\u00e9 sin antes decirle que ya en 1903 se public\u00f3 en los EE.UU. un art\u00edculo sobre la materia titulado \u00abLa psicolog\u00eda del f\u00fatbol\u00bb, precisamente en la raz\u00f3n de un interrogante que sigue en pie: por qu\u00e9 es el f\u00fatbol el deporte que atrae mayor cantidad de espectadores y por qu\u00e9 son tantos y tan variados los conflictos que surgen en su medio.<\/p>\n<p><strong>Enrique Pichon Rivi\u00e8re<\/strong><br \/>\n(En \u00abPsicolog\u00eda de la vida cotidiana\u00bb, 1966\/67)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enrique Pichon Rivi\u00e8re Comenzamos hoy con la entrega del material prometido. De ellas emergen con clara fluidez, todas las consideraciones que al respecto del cuestionario elevado nos ha formulado el Dr. Enrique Pichon Rivi\u00e8re. 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