{"id":13141,"date":"2016-12-05T17:23:19","date_gmt":"2016-12-05T17:23:19","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologiasocial.com.ar\/escuela\/el-proceso-grupal-prologo\/"},"modified":"2022-03-14T09:25:05","modified_gmt":"2022-03-14T12:25:05","slug":"el-proceso-grupal-prologo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologiasocial.com.ar\/wp2\/el-proceso-grupal-prologo\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3logo a El proceso grupal de E. Pichon Rivi\u00e8re"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><em>Connaissance de la mort.<br \/>\nJe te salue<br \/>\nmon cher petit et vieux<br \/>\ncimetiere de ma ville<br \/>\no\u00f9 j`appris \u00e0 jouer<br \/>\navec les morts<br \/>\nC`est ici o\u00f9 j`ai voulu<br \/>\nme reveler le secret de<br \/>\nnotre courte existence<br \/>\n\u00e0 travers les ouvertures<br \/>\nd`anciens cercueils solitaires.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>E. Pichon Rivi\u00e8re<\/em><\/p>\n<p>El sentido de este pr\u00f3logo es el de esclarecer algunos aspectos de mi esquema referencial indagando su origen y su historia, en busca de la coherencia interior de una tarea que muestra en estos escritos, de tem\u00e1tica y enfoques heterog\u00e9neos, sus distintos momentos de elaboraci\u00f3n te\u00f3rica.<\/p>\n<p>Como cr\u00f3nica del itinerario de un pensamiento, ser\u00e1 necesariamente autobiogr\u00e1fico, en la medida en que el esquema de referencia de un autor no se estructura s\u00f3lo como una organizaci\u00f3n conceptual, sino que se sustenta en un fundamento motivacional, de experiencias vividas. A trav\u00e9s de ellas, construir\u00e1 el investigador su mundo interno, habitado por personas, lugares y v\u00ednculos, los que articul\u00e1ndose con un tiempo propio, en un proceso creador, configurar\u00e1n la estrategia del descubrimiento.<\/p>\n<p>Podr\u00eda decir que mi vocaci\u00f3n por las Ciencias del Hombre surge de la tentativa de resolver la oscuridad del conflicto entre dos culturas. A ra\u00edz de la emigraci\u00f3n de mis padres desde Ginebra hasta el Chaco, fui desde los cuatro a\u00f1os testigo y protagonista, a la vez, de la inserci\u00f3n de un grupo minoritario europeo en un estilo de vida primitivo. Se dio as\u00ed en m\u00ed la incorporaci\u00f3n, por cierto que no del todo discriminada, de dos modelos culturales casi opuestos. Mi inter\u00e9s por la observaci\u00f3n de la realidad fue inicialmente de caracter\u00edsticas precient\u00edficas y, mas exactamente, m\u00edticas y m\u00e1gicas, adquiriendo una metodolog\u00eda cient\u00edfica a trav\u00e9s de la tarea psiqui\u00e1trica.<\/p>\n<p>El descubrimiento de la continuidad entre sue\u00f1o y vigilia, presente en los mitos que acompa\u00f1aron mi infancia y en los poemas que atestiguan mis primeros esfuerzos creativos, bajo la doble y fundamental influencia de Lautr\u00e9amont y Rimbaud, favoreci\u00f3 en m\u00ed, desde la adolescencia, la vocaci\u00f3n por lo siniestro.<\/p>\n<p>La sorpresa y la metamorfosis, como elementos de lo siniestro, el pensamiento m\u00e1gico, estructurado como identificaci\u00f3n proyectiva, configuran una interpretaci\u00f3n de la realidad caracter\u00edstica de las poblaciones rurales influidas por la cultura guaran\u00ed, en las que viv\u00ed hasta los 18 a\u00f1os. All\u00ed toda aproximaci\u00f3n a una concepci\u00f3n del mundo es de car\u00e1cter m\u00e1gico y est\u00e1 regida por la culpa. Las nociones de muerte, duelo y locura forman el contexto general de la mitolog\u00eda guaran\u00ed.<\/p>\n<p>La internalizaci\u00f3n de estas estructuras primitivas oriento mi inter\u00e9s hacia la desocultaci\u00f3n de lo impl\u00edcito, en la certeza de que tras todo pensamiento que sigue las leyes de la l\u00f3gica formal, subyace un contenido que, a trav\u00e9s de distintos procesos de simbolizaci\u00f3n, incluye siempre una relaci\u00f3n con la muerte en una situaci\u00f3n triangular.<\/p>\n<p>Ubicado en un contexto en el que las relaciones causales eran encubiertas por la idea de la arbitrariedad del destino, mi vocaci\u00f3n anal\u00edtica surge como necesidad de esclarecimiento de los misterios familiares y de indagaci\u00f3n de los motivos que reg\u00edan la conducta de los grupos inmediato y mediato. Los misterios no esclarecidos en el plano de lo inmediato (lo que Freud llama \u00abla novela familiar\u00bb) y la explicaci\u00f3n m\u00e1gica de las relaciones entre el hombre y la naturaleza determinaron en m\u00ed la curiosidad, punto de partida de mi vocaci\u00f3n por las Ciencias del Hombre.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s por la observaci\u00f3n de los personajes prototipicos, que en las peque\u00f1as poblaciones adquieren una significatividad particular, estaba orientado -a\u00fan no conscientemente- hacia el descubrimiento de los modelos simb\u00f3licos, por los que se hace manifiesto el interjuego de roles que configura la vida de un grupo social en su \u00e1mbito ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Algo de lo m\u00e1gico y lo m\u00edtico desaparec\u00eda entonces frente a la desocultaci\u00f3n de ese orden subyacente pero explorable: el de la interrelaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre el hombre y su medio.<\/p>\n<p>Mi contacto con el pensamiento psicoanal\u00edtico fue previo al ingreso a la Facultad de Medicina y surgi\u00f3 como el hallazgo de una clave que permitir\u00eda decodificar aquello que resultaba incomprensible en el lenguaje y en los niveles de pensamiento habituales.<br \/>\nAl entrar en la Universidad, orientado por una vocaci\u00f3n destinada a instrumentarme en la lucha contra la muerte, el enfrentamiento precoz con el cad\u00e1ver -que es parad\u00f3jicamente el primer contacto del aprendiz de m\u00e9dico con su objeto de estudio- signific\u00f3 una crisis. All\u00ed se reforz\u00f3 mi decisi\u00f3n de trabajar en el campo de la locura, que a\u00fan siendo una forma de muerte, puede resultar reversible. Las primeras aproximaciones a la psiquiatr\u00eda cl\u00ednica me abrieron el camino hacia un enfoque din\u00e1mico, el que me llevar\u00eda progresivamente, y a partir de la observaci\u00f3n de los aspectos fenom\u00e9nicos de la conducta desviada, al descubrimiento de elementos gen\u00e9ticos, evolutivos y estructurales que enriquecieron mi comprensi\u00f3n de la conducta como una totalidad en evoluci\u00f3n dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n, dentro del material aportado por los pacientes, de dos categor\u00edas de fen\u00f3menos netamente diferenciables para el operador: lo que se manifiesta expl\u00edcitamente y lo que subyace como elemento latente, permiti\u00f3 incorporar en forma definitiva a mi esquema de referencia la problem\u00e1tica de una nueva psicolog\u00eda que desde un primer momento tender\u00eda hacia el pensamiento psicoanal\u00edtico.<\/p>\n<p>El contacto con los pacientes, el intento de establecer con ellos un v\u00ednculo terap\u00e9utico confirm\u00f3 lo que de alguna manera hab\u00eda intuido; que tras toda conducta \u00abdesviada\u00bb subyace una situaci\u00f3n de conflicto, siendo la enfermedad la expresi\u00f3n de un fallido intento de adaptaci\u00f3n al medio. En s\u00edntesis, que la enfermedad era un proceso comprensible.<\/p>\n<p>Desde los primeros a\u00f1os de estudiante trabaj\u00e9 en cl\u00ednicas privadas, adquiriendo experiencia en el campo de la tarea psiqui\u00e1trica, en la relaci\u00f3n y convivencia con internados. Ese contacto permanente con todo tipo de pacientes y sus familiares me permiti\u00f3 conocer en su contexto el proceso de la enfermedad, particularmente los aspectos referentes a los mecanismos de segregaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tomando como punto de partida los datos que sobre estructura y caracter\u00edsticas de la conducta desviada me proporcionaba el tratamiento de los enfermos, y orientado por el estudio de las obras de Freud, comenc\u00e9 mi formaci\u00f3n psicoanal\u00edtica. Esta culmin\u00f3, a\u00f1os m\u00e1s tarde, en mi an\u00e1lisis did\u00e1ctico, realizado con el Dr. Garma.<\/p>\n<p>Por la lectura del trabajo de Freud sobre \u00abLa Gradiva\u00bb de Jensen tuve la vivencia de haber encontrado el camino que me permitir\u00eda lograr una s\u00edntesis, bajo el com\u00fan denominador de los sue\u00f1os y el pensamiento m\u00e1gico, entre el arte y la psiquiatr\u00eda.<br \/>\nEn el tratamiento de pacientes psic\u00f3ticos, realizado seg\u00fan la t\u00e9cnica anal\u00edtica y por la indagaci\u00f3n de sus procesos transferenciales, se hizo evidente para m\u00ed la existencia de objetos internos, m\u00faltiples \u00abimago\u00bb, que se articulan en un mundo construido seg\u00fan un progresivo proceso de internalizaci\u00f3n. Ese mundo interno se configura como un escenario en el que es posible reconocer el hecho din\u00e1mico de la internalizaci\u00f3n de objetos y relaciones. En este escenario interior se intenta reconstruir la realidad exterior, pero los objetos y los v\u00ednculos aparecen con modalidades diferentes por el fantaseado pasaje desde el \u00abafuera\u00bb hacia el \u00e1mbito intrasubjetivo, el \u00abadentro\u00bb. Es un proceso comparable al de la representaci\u00f3n teatral, en el que no se trata de una siempre id\u00e9ntica representaci\u00f3n del texto, sino que cada actor recrea, con una modalidad particular, la obra y el personaje. El tiempo y el espacio se incluyen como dimensiones en la fantas\u00eda inconsciente, cr\u00f3nica interna de la realidad.<\/p>\n<p>La indagaci\u00f3n anal\u00edtica de ese mundo interno me llev\u00f3 a ampliar el concepto de \u00abrelaci\u00f3n de objeto\u00bb, formulando la noci\u00f3n de v\u00ednculo, al que defino como una estructura compleja, que incluye un sujeto, un objeto, su m\u00fatua interrelaci\u00f3n con procesos de comunicaci\u00f3n y aprendizaje.<\/p>\n<p>Estas relaciones intersubjetivas son direccionales y se establecen sobre la base de necesidades, fundamento motivacional del v\u00ednculo. Dichas necesidades tienen un matiz e intensidad particulares, en los que ya interviene la fantas\u00eda inconsciente. Todo v\u00ednculo, as\u00ed entendido, implica la existencia de un emisor, un receptor, una codificaci\u00f3n y decodificaci\u00f3n del mensaje. Por este proceso comunicacional se hace manifiesto el sentido de la inclusi\u00f3n del objeto en el v\u00ednculo, el compromiso del objeto en una relaci\u00f3n no lineal sino dial\u00e9ctica con el sujeto. Por eso insistimos que en toda estructura vincular -y con el t\u00e9rmino estructura ya indicamos la interdependencia de los elementos- el sujeto y el objeto interact\u00faan realiment\u00e1ndose mutuamente. En este interactuar se da la internalizaci\u00f3n de esa estructura relacional, que adquiere una dimensi\u00f3n intrasubjetiva. El pasaje o internalizaci\u00f3n tendr\u00e1 caracter\u00edsticas determinadas por el sentimiento de gratificaci\u00f3n o frustraci\u00f3n que acompa\u00f1a a la configuraci\u00f3n inicial del v\u00ednculo, el que ser\u00e1 entonces un v\u00ednculo \u00abbueno\u00bb o un v\u00ednculo \u00abmalo\u00bb.<\/p>\n<p>Las relaciones intrasubjetivas, o estructuras vinculares internalizadas, articuladas en un mundo interno, condicionar\u00e1n las caracter\u00edsticas del aprendizaje de la realidad. Este aprendizaje ser\u00e1 facilitado u obstaculizado seg\u00fan que la confrontaci\u00f3n entre el \u00e1mbito de lo intersubjetivo y el \u00e1mbito de lo intrasubjetivo resulte dial\u00e9ctica o dilem\u00e1tica. Es decir, que el proceso de interacci\u00f3n funcione como un circuito abierto, de trayectoria en espiral, o como un circuito cerrado, viciado por la estereotipia.<\/p>\n<p>El mundo interno se define como un sistema, en el que interact\u00faan relaciones y objetos, en una m\u00fatua realimentaci\u00f3n. En s\u00edntesis, la interrelaci\u00f3n intrasist\u00e9mica es permanente, a la vez que se mantiene la interacci\u00f3n con el medio. A partir de las cualidades de la interacci\u00f3n externa e interna, formularemos los criterios de salud y enfermedad.<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n del mundo interno, y la sustituci\u00f3n de la noci\u00f3n de instinto por la estructura vincular, entendiendo al v\u00ednculo como un protoaprendizaje, como el veh\u00edculo de las primeras experiencias sociales, constitutivas del sujeto como tal, con una negaci\u00f3n del narcisismo primario, conduc\u00edan necesariamente a la definici\u00f3n de la psicolog\u00eda, en un sentido estricto, como psicolog\u00eda social.<\/p>\n<p>Si bien estos planteos surgieron en una praxis y est\u00e1n sugeridos, en parte, en algunos trabajos de Freud (Psicolog\u00eda de las masa y an\u00e1lisis del yo), su formulaci\u00f3n implicaba romper con el pensamiento psicoanal\u00edtico ortodoxo, al que adher\u00ed durante los primeros a\u00f1os de mi tarea, y a cuya difusi\u00f3n hab\u00eda contribuido con mi esfuerzo constante. Pienso que esa ruptura signific\u00f3 un verdadero \u00abobst\u00e1culo epistemol\u00f3gico, una crisis profunda, cuya superaci\u00f3n me llev\u00f3 muchos a\u00f1os, y que quiz\u00e1s se logre reci\u00e9n hoy, con la publicaci\u00f3n de estos escritos.<\/p>\n<p>Esta hip\u00f3tesis parecer\u00eda confirmada por el hecho de que, a partir de la toma de conciencia de las significativas modificaciones de mi marco referencial, me volqu\u00e9 m\u00e1s intensamente a la ense\u00f1anza, interrumpiendo el ritmo anterior de mi producci\u00f3n escrita. S\u00f3lo en 1962, en el trabajo sobre \u00abEmpleo del Trofanil en el tratamiento del grupo familiar\u00bb, en 1965 con \u00abGrupo operativo y teor\u00eda de la enfermedad \u00fanica\u00bb y en 1967 con \u00abIntroducci\u00f3n a una nueva problem\u00e1tica para la psiquiatr\u00eda\u00bb, logro una formulaci\u00f3n m\u00e1s totalizadora de mi esquema conceptual, si bien algunos aspectos fundamentales se relacionan entre s\u00ed, y muy escuetamente, reci\u00e9n en \u00abPropuestas y metodolog\u00eda para una escuela de psic\u00f3logos sociales\u00bb y \u00abGrupo operativo y modelo dram\u00e1tico\u00bb, presentados respectivamente en Londres y Buenos Aires, Congreso Internacional de Psiquiatr\u00eda Social y Congreso Internacional de Psicodrama, en el a\u00f1o 1969.<\/p>\n<p>La trayectoria de mi carrera, que puede describirse como la indagaci\u00f3n de la estructura y sentido de la conducta, en la que surgi\u00f3 el descubrimiento de su \u00edndole social, se configura como una praxis que se expresa en un esquema conceptual, referencial y operativo.<\/p>\n<p>La s\u00edntesis actual de esa indagaci\u00f3n puede se\u00f1alarse por la postulaci\u00f3n de una epistemolog\u00eda convergente, seg\u00fan la cual las ciencias del hombre conciernen a un objeto \u00fanico: \u00abel hombre &#8211; en &#8211; situaci\u00f3n\u00bb susceptible de un abordaje pluridimensional. Se trata de una interciencia, con una metodolog\u00eda interdisciplinaria, la que funcionando como unidad operacional permite un enriquecimiento de la comprensi\u00f3n del objeto de conocimiento y una m\u00fatua realimentaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas de aproximaci\u00f3n al mismo.<\/p>\n<p><strong>Enrique Pichon Rivi\u00e8re<br \/>\n<\/strong>(en \u00abEl Proceso Grupal\u00bb, 1971)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Connaissance de la mort. Je te salue mon cher petit et vieux cimetiere de ma ville o\u00f9 j`appris \u00e0 jouer avec les morts C`est ici o\u00f9 j`ai voulu me reveler le secret de notre courte existence \u00e0 travers les ouvertures d`anciens cercueils solitaires. E. 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