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El buque fantasma

Gladys Fuente y Mabel Martínez (3º año)

Año 2000

Elección del tema

Nuestro punto de partida para la elección del tema fue el interés personal, no sólo por su viabilidad en tanto el director del colegio lo dio como posibilidad para abordar, sino también porque contamos con un nivel de formación, experiencias personales y fuentes bibliográficas disponibles para la intervención. Al profundizar un poco más en el análisis del tema, nos dimos cuenta de que nuestro trabajo podía también significar un servicio de utilidad para el grupo con el cual íbamos a trabajar. Y esto fue un motor importante al pensar y organizar nuestra tarea.
Si bien actualmente en el área educativa se habla de trabajo en equipo como metodología de enseñanza, en la mayoría de los casos los alumnos no la perciben como un modo de aprendizaje, no sólo de conocimientos sino también como valor social, y se desaprovecha su riqueza. Por otro lado, los docentes tampoco tienen claro lo que verdaderamente implica trabajar en equipo.
Este trabajo fue pensado como una investigación que contribuya a incorporar una noción de trabajo participativo que pueda ser aplicado no sólo en la realidad escolar sino también en otros ámbitos de la vida cotidiana de los sujetos investigados. Sabemos que en la actualidad, las organizaciones laborales más modernas tienden a incorporar como metodología el trabajo en equipo. Hoy se habla cada día más de la necesidad de contar con equipos interdisciplinarios para la elaboración de determinados proyectos, en los cuales no sólo son necesarios los conocimientos específicos y la especialización técnica, sino también las habilidades requeridas para operar en un grupo humano. Es por eso que consideramos que abordar este tema con alumnos del Polimodal era un buen punto de partida para que ellos pudieran iniciarse en el camino de lo grupal.

Localización de la intervención

Se gestionó la realización del trabajo de campo en un colegio de la localidad de Bernal, que cuenta con los niveles de EGB y Polimodal (se adjunta carta dirigida al director del colegio en Anexo I).
Se nos asignó para trabajar el grupo de 1er. Año Polimodal orientación Ciencias Naturales (24 alumnos).

Análisis situacional

A partir de las entrevistas con el director, la preceptora y el contacto directo con el grupo, llegamos al siguiente análisis situacional:
· Desde la perspectiva de docentes y alumnos, se obtienen buenos resultados en la tarea escolar cuando los alumnos se pueden elegir para conformar grupos de trabajo, de lo contrario baja el rendimiento o los equipos no funcionan.
· Hay poco conocimiento de los alumnos entre sí, lo que implica la existencia de una comunicación escasa y de vínculos no suficientemente desarrollados que permitan un sentido de pertenencia grupal, que sí se da a nivel de subgrupos.
De mantenerse esta situación de estereotipia, grupos conformados únicamente a partir de la afectividad, se haría difícil para estos alumnos abordar la tarea en equipo, en circunstancias que no permitan una libre elección.
Consideramos necesario poder romper con esta situación en la que el grupo se encuentra posicionado, de modo que sus miembros puedan integrarse en la tarea grupal de forma operativa, mas allá de las cuestiones relacionales.

Hipótesis

Aunque carecen de los conocimientos y habilidades necesarias, los alumnos de 1º año Polimodal, orientación Ciencias Naturales, consideran que trabajan en equipo.

OBJETIVOS

Objetivo general

– Facilitar la comprensión de qué es trabajo en equipo, trabajando aspectos comunicacionales y vinculares a efectos de promover la integración grupal necesaria para tal fin.

Objetivos específicos

– Facilitar un mayor conocimiento entre los miembros del grupo.
– Destacar las ventajas de trabajo en equipo vs. trabajo individual.
– Facilitar el reconocimiento de algunos obstáculos que dificultan la comunicación y el desarrollo de la tarea.
– Rescatar el valor de la escucha como aspecto fundamental en todo proceso de comunicación.
– Fomentar la tolerancia y el respeto mutuo entre los miembros del grupo.
– Estimular el reconocimiento y aceptación de las diferencias como factor de enriquecimiento grupal.
– Favorecer el desarrollo de actitudes cooperativas.
– Destacar la importancia de las responsabilidades individuales y grupales.

Fundamentación teórica

El grupo humano ha tenido una amplia gama de definiciones, y comenzó a ser incluida su conceptualización científica a partir de las investigaciones realizadas, en 1933, por Elton Mayo en la Western Electric Company.
Para la mayoría de estas definiciones, y como lo entiende la Psicología Social, un grupo es algo más que la suma de sus miembros. Tal es el caso de la definición dada por E. Pichón Riviere: “Conjunto restringido de personas ligadas entre sí por constantes de tiempo y espacio, y articuladas por su mutua representación interna, que se proponen en forma explícita o implícita una tarea que constituye su finalidad, en un interjuego de asunción y adjudicación de roles.” (1)
Siguiendo la misma concepción, José Bleger (1980) dice que el grupo es “un conjunto de personas con un objetivo común al que intentan abordar operando como equipo. La estructura de equipo sólo se logra mientras se opera; gran parte del trabajo del grupo operativo consiste, sucintamente expresado, en el adiestramiento para operar como equipo.” (2)
Desde este punto de vista, Héctor Fainstein sostiene que los equipos son cualitativamente un estadio diferente en la evolución de los grupos, más ligado a las variables de resultados, para nosotros productividad y operatividad grupal.
Tomando estas concepciones sobre grupo y equipo nos planteamos que existe una divergencia entre lo que comúnmente se piensa y se hace en materia de trabajo en equipo y lo que realmente significa esta actividad. Muy aplicable a este concepto es la metáfora de Eduardo Surdo, cuando dice que el trabajo en equipo es como un buque fantasma: “todos hablan de él, sólo algunos juran haberlo visto, pero casi nadie aporta pruebas de su existencia.” (3)
La institución educativa no escapa a esta perspectiva, ya que sus normas y pautas establecidas (instituidos), que actúan como fuerzas impuestas en la organización y sus grupos, privilegian sólo un aspecto del aprendizaje, la adquisición de un saber académico, dejando afuera el mundo de las prácticas sociales y que persigue, como dice Paulo Freire, una “educación bancaria”: el lugar donde se deposita el conocimiento y la información.
Para pensar algunas cuestiones acerca de esta temática dentro de la organización escolar, debemos pensar que la escuela está inserta en esta estructura, por lo tanto, el atravesamiento de lo instituido se pone de manifiesto en ella.
La realidad nos indica que el trabajo en equipo, tal como lo vemos desde la Psicología Social, no forma parte de la metodología educativa, sino que es visto como una buena salida para la incorporación de conocimientos, pasando por alto lo compleja y problemática que es la dinámica de todo grupo humano, en tanto ámbito de producción de fenómenos intersubjetivos y grupales, donde coexisten un plano de tarea y un plano de vinculación fantasmática (vínculos entre los sujetos, lazos afectivos, vínculos libidinales, etc.).
Si bien no existen “recetas” que permitan generar, a través de su aplicación, trabajo en equipo, consideramos que existen una serie de valores que deben ser tenidos en cuenta y una serie de aspectos sobre los que el grupo debe trabajar para vencer obstáculos y dificultades y operar como un equipo. Coincidimos con la noción de Sartre de que el grupo debe trabajar y trabajarse. Y esto es lo que no se está haciendo en la organización escolar. Se pretende que el trabajo en equipo se dé por generación espontánea y hay una pretensión, por desconocimiento o por comodidad, de que bajo condiciones de propia elegibilidad por parte de los miembros, hay verdadero trabajo en equipo.
A partir de nuestro ECRO (Esquema Conceptual Referencial Operativo), consideramos fundamental la presencia de determinados valores y el trabajo sobre algunos vectores del cono en particular, para que exista trabajo en equipo. El respeto mutuo, la tolerancia, la conciencia respecto de las responsabilidades individuales y grupales, y la aceptación de las diferencias como factor de enriquecimiento grupal y no de división entre las personas son valores que necesariamente deben estar presentes. El sentido de pertenencia al grupo, una comunicación abierta y fluida entre todos los miembros y una actitud cooperativa lograrán consolidar en el grupo el espíritu de equipo que lo conducirá, de manera pertinente y operativa, al logro de sus objetivos.

DESARROLLO DE LA INTERVENCION

Entrevistas

Se realizaron dos entrevistas, una al director del establecimiento educativo y otra a la preceptora a cargo del grupo, las cuales constituyen una estrategia para obtener datos que orienten la investigación.
– A partir de estas entrevistas se elaboraron las siguientes conclusiones:
Los alumnos acostumbran a trabajar en equipo como metodología de aprendizaje.
– Cuando los alumnos se reúnen por elección propia, obtienen un mejor logro en la tarea que cuando los equipos se conforman por designación del docente.

Observación del grupo

El primer contacto con el grupo tenía como intención realizar una observación del grupo en situación de clase. Sin embargo, se presenta una situación imprevista: la ausencia del docente, la cual nos impone orientar el trabajo de una manera distinta.
Se implementó operativa y creativamente un dispositivo adecuado a la necesidad, utilizando recursos conocidos aplicados a una situación no prevista y procediendo de esta forma a una adaptación activa a la realidad.
Las dos técnicas puestas en prácticas fueron: Presentación Cruzada y Torbellino de Ideas, las que fueron seleccionadas teniendo en cuenta los siguientes criterios: que pudiera desarrollarse en el tiempo disponible, conocer a los miembros del grupo, disminuir las ansiedades del grupo y del equipo de coordinación, que facilitara la participación grupal, lograr un primer acercamiento al tema y obtener información, la que sería contemplada para la elaboración del diagnóstico, los objetivos y la elección de las técnicas.

Desarrollo del taller

Se planificó una actividad con modalidad de taller, que rediseñamos a partir de la circunstancia descripta en el punto anterior, a desarrollar de 8 a 13 hs., dividida en tres módulos iguales con dos recreos de 10 minutos cada uno, según el horario de la escuela (se adjunta cronograma en Anexo II).
La elección de esta metodología se realizó tratando de cubrir los siguientes aspectos:
a) A partir de lo vivencial poder conceptualizar con miras a una puesta en acción en el propio acontecer del grupo.
b) Favorecer la generación de un clima grupal que promueva el mayor protagonismo de los participantes.
c) Favorecer la tarea de descubrirse como grupo y reconocer sus propias posibilidades y dificultades.

Encuadre

La actividad se inició con la explicación del encuadre dentro del cual se iba a trabajar, a saber:
– Nuestro rol: coordinadora y observadora participante (ambas en forma rotativa).
– Horarios, recreos.
– Objetivo del taller: reflexionar acerca de lo grupal y de lo que es trabajo en equipo. También pensarnos como grupo.
– Actividades: participativas, vivenciales. Posibilidad de disfrutar. Poder pensar a partir del juego.
– Nuestras anotaciones tienen que ver con el trabajo que tenemos que preparar (recordar que somos estudiantes de Psicología Social).
– Este espacio es del grupo.
– ¿Preguntas?
– Distribución de cartelitos con los nombres de los alumnos y nuestros.

Primer módulo: Cine forum

2018-09-11T14:19:12+00:00 Trabajos de alumnos|