Berger y Luckman plantean que las Instituciones existen u perduran porque dan respuestas permanentes a problemáticas permanentes. Cuando los seres humanos se reúnen para desarrollar tareas comunes (sean pedagógicas, empresariales, comunitarias, de capacitación, para conformar equipos, prevenir enfermedades, enfrentar cambios, etc.) surgen problemas de comunicación, rivalidades, malos entendidos y conflictos varios. La Psicología Social tiene respuesta y resolución para ello.